La sensibilidad no es un defecto. Es una fortaleza.
Las personas sensibles debemos considerar la sensibilidad como un talento y una fortaleza en lugar de una debilidad. Necesitamos gestionar el exceso de información y la crueldad del mundo, utilizando la compasión para actuar y la autoprotección para filtrar noticias sin caer en la indiferencia. Transformemos la empatía en acciones concretas y validemos la propia experiencia emocional sin ahogarnos en lo que sentimos.
7 Mayo 2026